sábado, 4 de junio de 2011

La historia de los cosméticos (The story of cosmetics)


Una de las cosas que más me hizo reflexionar sobre la cosmética natural fue un video que encontré navegando y navegando por Internet un buen día. 

El video en cuestión se llama “The story of cosmetics”,  es un pequeño documental de unos 9 minutos en el que se explica de manera simple y amena toda la verdad sobre los cosméticos. Está narrado por Annie Leonard, experta en desarrollo sostenible entre otras cosas y también narradora del documental "The Story of Stuff", un poco más conocido.  

Para que podáis verlo y comprobarlo por vosotr@s mism@s os dejo aquí unos links:
  • Versión doblada (no os la recomiendo, Annie es muy dinámica y con el doblaje el documental pierde mucho): 

Inspirada por este documental empecé a preguntarme qué contenían los productos 
cosméticos que yo estaba utilizando para mi cuerpo. 

Sin duda alguna, y como a algún@ de vosotr@s os habrá pasado, me encontré con una larga lista de nombre extraños en letra minúscula, más propios de un artilugio de la NASA que de un ingrediente de una crema de manos o de un rímel. A priori, claro está, todas aquellas palabras me sonaron a chino y me quedé un poco igual que al principio.  Sin embargo, gracias a esta gran herramienta que es Internet, en unos pocos clicks, conseguí encauzar un poco mis intrigas, y averiguar qué significaban aquellas palabrejas, y en qué se traducían en mi cuerpo.

Una de las cosas que más me sorprendió fue la cantidad de productos aparentemente “no inocuos”, es decir, “nocivos” que engordaban las etiquetas de ingredientes, y las repercusiones que estos tenían, ya que estas no eran simples irritaciones sino cosas más graves que vosotr@s mismos podéis consultar. 

Con esto no quiero decir que debamos correr ahora mismo a nuestro cuarto de baño y arrasar con todos los frascos que encontremos a nuestro paso (aunque no puedo decir que nunca lo haya hecho), sino que, por nuestro propio bien deberíamos “estar alerta” y saber lo que ponemos en nuestra piel.

La piel, el órgano más grande de nuestro cuerpo, absorbe aquello que en ella dispongamos, y esto pasa a formar parte de nuestro organismo.

En ese momento de mi razonamiento, sin darme cuenta y de manera casi automática pensé que si cuidaba mi alimentación no comiendo cualquier cosa, tampoco quería tener menos cuidado e introducir cosas que en su mayoría no son ni comestibles en mi organismo a través de mi piel. 

Annie Leonard en este video que os he ofrecido nos explica cómo ingredientes como el plomo o el mercurio se encuentran en pintalabios y máscaras de pestañas respectivamente.

Y aquí es donde viene la gracia de la cosmética natural. La cosmética natural está casi en su totalidad basada en ingredientes comestibles, cosas que sin ser científicos podemos saber que no nos van a hacer daño, simplemente porque nos las podríamos comer.

Os invito, en este ejercicio de conciencia cosmética a comprobar algún ingrediente del producto cosmético que tengáis más a mano en esta página web

En ella os aparece en una barra de búsqueda en la que podéis poner vuestro ingrediente, y directamente os llevará a una página con toda la información acerca del mismo. En la misma también podéis buscar productos cosméticos de todo tipo y ver su composición ingrediente a ingrediente, pero yo solo he conseguido información de productos estadounidenses, o grandes marcas.

Interesante, no?

                                                   Ricitos : )

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